23 de enero de 2026
Falta hacienda, mejoran los precios

El mercado ganadero argentino atraviesa un momento de fuerte reacomodamiento. Los valores del ganado en pie registraron incrementos significativos durante el último año y se ubicaron claramente por encima de la inflación
El escenario es de una transformación profunda y sacude los tableros de control de la economía nacional. Según el último relevamiento de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes (Ciccra), el valor del ganado en pie registró un incremento contundente del 76,3%. En sintonía, los precios en el mostrador para el consumidor final subieron un 68,6%. Ambas cifras se posicionaron por encima del índice general de inflación y encendieron las alarmas en los hogares argentinos.
Un stock debilitado por el clima
La explicación de este fenómeno reside en la escasez de oferta. La ganadería argentina todavía padece las secuelas de una sequía prolongada que obligó a los productores a liquidar animales de forma prematura en años anteriores. Esta situación generó un vacío en las existencias actuales. Durante el año 2025, la faena totalizó 13,585 millones de cabezas, lo cual representa una caída del 2,5% respecto al ciclo previo.
El mostrador bajo presión
A pesar de que los precios treparon de forma agresiva, el consumo mostró una resiliencia inesperada. El año 2025 cerró con una recuperación del 1,2% en la demanda interna. Actualmente, la ingesta de carne bovina por habitante se ubica en los 48,4 kilos anuales.
Los datos del Indec para el Gran Buenos Aires son elocuentes:
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El asado subió un 13,5% solo en el mes de diciembre.
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El kilo vivo acumuló un alza real de 62,3% desde mediados de 2025.
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La brecha entre el animal en pie y el corte final indica que el comercio minorista aún no trasladó la totalidad del aumento.
Transición y oportunidad externa
Argentina se encuentra en un equilibrio delicado entre el mercado interno y el negocio exportador. Si bien el volumen de exportaciones cayó un 9,5% respecto al récord de 2024, la mejora en los precios internacionales permitió obtener una facturación superior.
Desde Ciccra advierten que la recomposición del stock ganadero será un proceso lento. La menor participación de hembras en la faena sugiere que el campo está intentando retener vientres, pero este ciclo requiere estabilidad macroeconómica para consolidarse. El sector enfrenta restricciones productivas estructurales, pero la demanda mundial por calidad y trazabilidad abre una ventana de oportunidad histórica para el país.
