21 de enero de 2026
El tambo busca un salvavidas en la carne

Frente al estancamiento histórico de la leche, la exportación de terneros pesados aparece como la clave para que los números cierren. Carlos Misuraca entrevista a Raúl Catta (Coordinador de la Comisión de Lechería de SRA)
La lechería argentina atraviesa un laberinto que parece no tener salida. Aunque la producción mostró algunos signos de recuperación en los últimos meses, la realidad es contundente. El sector produce hoy menos que hace diez años. Esta parálisis no es casualidad, sino el resultado de una crisis estructural que obliga a los protagonistas del campo a reinventarse o desaparecer.
Un nuevo tablero político
El Gobierno eliminó definitivamente las retenciones y liberó los precios del mercado. Sin embargo, estas medidas no son una solución mágica. La inflación y los bajos valores que las industrias pagan por el litro de leche en la tranquera siguen asfixiando al productor. El tambero se siente atrapado entre costos que suben por ascensor y pagos que llegan por la escalera.
La falta de competencia industrial
Uno de los problemas más graves es la falta de puja por la materia prima. Las industrias lácteas mantienen los precios prácticamente congelados, aprovechando una posición dominante. En este contexto, el productor no tiene fuerza de negociación. El mercado interno está saturado y el poder adquisitivo de los argentinos no permite grandes saltos en el consumo.
La genética carnicera como estrategia
Ante este panorama sombrío, surge una alternativa disruptiva para rentabilizar el rodeo. La propuesta consiste en diversificar el negocio hacia la producción de carne de exportación. Los especialistas sugieren que el tambero deje de mirar solo la ubre de la vaca y empiece a mirar el gancho.
Para lograr esto, la tecnología es la mejor aliada:
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Inseminación con razas carniceras: Cruzar las vacas Holando con toros de razas líderes en carne.
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Semen sexado: Asegurar las reposiciones necesarias y destinar el resto del rodeo a producir terneros cruzados de alto valor comercial.
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El camino de la adaptación
La supervivencia del tambo ya no depende solo de producir más litros de leche. La clave actual reside en la adaptación comercial. Producir carne de alta calidad para el mercado internacional permite capturar divisas y escapar de los precios deprimidos de la industria local. En una Argentina que cambia sus reglas, el sector lácteo debe entender que su futuro puede estar, curiosamente, más allá de la leche.
