Miércoles 24 de Julio de 2024

Hoy es Miércoles 24 de Julio de 2024 y son las 13:05 - Sábado | 6 a 8 Hs. | VISIÓN CAMPO | Radio Dos AM 1230

  • 19.1º

19.1°

Rosario

31 de mayo de 2024

Spiroplasma, una tormenta inmejorable que no se reiterará.

Un clima desfavorable, el desconocimiento sobre la plaga, la falta de monitoreo, de tareas de prevención y de fitosanitarios apropiados fue lo que habilitó a la chicharrita para avanzar masiva y cómodamente sobre las hectáreas maiceras, llevándose más de 13 millones de toneladas.

Expertos afirman que esta conjunción de factores no volverá a repetirse. La construcción de una estrategia colectiva para controlar el spiroplasma en el cultivo de maíz fue el foco de un panel del Congreso Maizar 2024 conformado por expertos de empresas semilleras: Sabina Mahuad, Plant Health Product Develop Cono Sur en Bayer Crop Science; Juan Astini, líder de Agronomía de Corteva Argentina; Nicolás Bertolotti, gerente de Desarrollo de Semillas de Syngenta; Fernando Guerra, gerente de Desarrollo de Producto de KWS, más Laura Carabaca, asesora del CREA San Patricio.

Los especialistas concuerdan en que ninguna de esas condiciones favorecerán al insecto esta campaña, ni el clima ni todo lo que se ha aprendido en estos meses, a lo que sumaron recomendaciones de manejo de cara a la próxima campaña.

Sabina Mahuad, Plant Health Product Develop Cono Sur en Bayer Crop Science, mostró que el desplazamiento de la presión de la plaga en la actual campaña fue inédito, y que dejó muchas enseñanzas. Vimos distintos síntomas, distintas respuestas a distintos híbridos, vimos condiciones distintas en cada zona, y eso nos lleva a pensar cómo tenemos que pensar el sistema productivo de acá en adelante. Habrá que volver a hacer agronomía. Si entendemos la dinámica de la plaga y su comportamiento, vamos a poder controlar el patosistema.

Juan Astini, líder de Agronomía de Corteva Argentina, recordó que en diciembre de 2023 nadie hablaba de spiroplasma; en enero empezaron a surgir pequeños focos, y luego fueron creciendo, con la aparición de lotes de maíz con daño severo (como muestra el gráfico). Hubo muchas hipótesis erradas. Apelamos a los brasileños, a gente de Argentina que estaba trabajando en el tema hace 30 años, para encontrar información histórica, pero no había pasado antes algo así. En esas primeras investigaciones no teníamos la superficie de maíz, ni la distribución, ni los sistemas productivos que tenemos hoy.

Con todo el bagaje de información reunido, empezaron a aparecer las posibles causas: el clima, con un invierno más cálido; se venía de un verano con una campaña muy mala, donde se dejaron muchos lotes con maíz sin cosechar o con una recolección no del todo correcta, con mucha presencia de maíces guachos; se comenzó a hablar del ‘puente verde’, pero vieron que no en todos lados se podía eliminar. Así fueron entendiendo que no se podía transmitir una receta única, sino que había que hacer un abordaje regional.

Fernando Guerra, gerente de Desarrollo de Producto de KWS, por su parte, puso el acento en las diferencias de la plaga respecto de lo que se conocía hasta ahora. Dijo que no sólo hubo un desplazamiento geográfico, y una diferencia respecto del lugar donde se inicia y hacia dónde se mueve la plaga, sino que también el uso que se da al maíz en las zonas más afectadas llevó el problema a una situación más grave, con más hospedantes susceptibles más tiempo, y en un enero donde seguía habiendo el maíz joven que tanto le gusta a la chicharrita. Entonces, el puente verde se extendió en todas direcciones, algo desconocido. No estábamos preparados. Ahora ya no tenemos solo la experiencia de Brasil, sino la propia.

Para poder entender y dimensionar cómo se expandió la plaga, Laura Carabaca, asesora del CREA San Patricio, describió cómo comenzó en el NOA. El Dalbulus se presentaba más que nada al final del ciclo de cultivo del maíz, y lo veíamos mucho en cultivos de invierno (trigo, centeno, rabanito, colza, cultivos de servicio). En la campaña 2022/2023 empezamos a verlo en algunos casos aislados en zona sur, de maíces semilleros, y en zona norte. Como región CREA del NOA, firmamos un convenio de trabajo con la Estación Experimental Obispo Colombres, para hacer seguimiento poblacional y algunas pautas de manejo. Veíamos la plaga, la conocíamos y estábamos medianamente preparados, pero nunca nos imaginamos que iba a llegar a tal magnitud», admitió. Y remarcó que es muy importante no solo la población, sino su nivel de infectividad.

En el sur del NOA, la enfermedad comenzó a aparecer con importancia a partir de V2, con síntomas severos a partir de estado vegetativo; hubo lotes perdidos en prefloración y cultivos cosechados con productividades muy por debajo de los rendimientos de indiferencia. Hoy es una zona muy complicada, los productores seguramente no quieren hacer maíz la próxima campaña. Pero el maíz en el NOA es muy importante para el sistema, aporta salud al suelo, cobertura, el maíz se rota con soja y con poroto y da estabilidad en el rendimiento, porque de algún modo funciona como un amortiguador de los baches hídricos durante el desarrollo de los cultivos de verano y de las altas temperaturas. Necesitamos el maíz en el sistema.

COMPARTIR:

Comentarios

Escribir un comentario »

Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!